Las arcillas

arcillas


Rosa, roja, verde, banca, azul… Tan diferentes entre sí como una pera de una naranja, cada arcilla aporta a la piel distintos beneficios según sus diferentes minerales y nos ayudan a reparar, limpiar, calmar o rejuvenecer.  En nuestros jabones hemos incorporado lo mejor de la tierra, usando las arcillas que más benefician a cada tipo de piel.

ARCILLA BLANCA

Más conocida por su alias, caolín, la arcilla blanca es el hada madrina de las pieles secas. Refresca, descongestiona el sistema linfático y sanguíneo y depura las capas más profundas de la piel. Cicatrizante natural que estimula la regeneración celular en los tejidos dañados, tiene un efecto calmante que aporta gran alivio a las pieles más castigadas.

Aporta numerosos minerales y gracias a su bajo pH absolutamente respetuoso con las pieles dañadas, la convierten en la mejor opción para nuestro jabón #8 Seca nutrición.

BENTONITA

Es una arcilla activada con alto contenido en iones de sodio. Se ha utilizado desde la antigüedad por su poder limpiador y exfoliante, se lleva consigo los residuos y las toxinas y no menos importante, pone en serios problemas a las bacterias causantes del acné.  Deja los poros como los chorros del oro y listos para absorber sólo lo bueno de la vida. Protagonista en #2 Normal regenerante y #4 Grasa antiacné.

ARCILLA ROSA

Esta arcilla es todo un catálogo de minerales que miman y suavizan las pieles más frágiles: sílice, hierro, fósforo, calcio, potasio… Indicada para pieles deshidratadas por su capacidad para regenerar el colágeno, antiséptica y antiinflamatoria, ¿quién da más?. Con este historial es valor seguro en nuestros jabones para las pieles maduras, que además de necesitar un extra de colágeno tienden a estar inflamadas y deshidratadas. El todo en uno de las arcillas, presente en #5 Madura firmeza, #6 Madura nutrición y #7 Seca regenerante.

ARCILLA VERDE

La superheroína de las arcillas, poderosa y muy rica en oligoelementos. Tiene un potente efecto regenerante, capaz incluso de suavizar cicatrices poco profundas. Es un antiséptico amable con los tejidos sanos pero implacable con los patógenos. Guerrera declarada contra las bacterias, desinfecta allá por donde pasa llevándose con ella las impurezas y ayudando a regular los niveles de grasa en la piel. Imprescindible en #1 Normal equilibrante y #3 Mixta equilibrante.