Los aceites

El aceite es la base de todo jabón natural y de su pureza depende también la calidad del jabón elaborado con ellos. Por eso hemos dedicado mucho tiempo y esfuerzo a seleccionar los aceites que utilizamos en cada uno de nuestros jabones, sabiendo que sólo hay una forma de conseguir que todos sus beneficios lleguen intactos hasta tu piel: que sea siempre aceite de cultivo ecológico y extraído por primera presión en frío, sin usar medios químicos ni calor para obtenerlo.

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OLIVA VIRGEN EXTRA

Lorca, Machado, Neruda, grandes literatos han escrito sobre el olivo y su fruto…y todos se han quedado cortos, porque ninguno menciona lo más importante: sus ácidos grasos esenciales, oleico y linoleico, sus vitaminas E, A y D, la presencia natural de escualeno, que lo convierten en un potente regenerador natural, muy eficaz contra el envejecimiento de las células.

Repleto de antioxidantes como el betacaroteno, los tocoferoles y polifenoles que controlan los radicales libres y mantienen la juventud de las células, promoviendo la producción de colágeno. Humectante que llega hasta las capas más profundas de la piel, no bloquea los poros, permite al oxígeno entrar y a las toxinas salir. Es antiinflamatorio y mejora la barrera hidrolipídica de la piel dándole elasticidad.

Este es el aceite que hemos elegido como base para todos y cada uno de nuestros jabones.


BABASSÚ

La enorme palmera de babassú originaria de la Amazonia brasileña, alcanza los 20 metros de altura y en su floración cada una produce hasta 1000 nueces. Y es de estas nueces de donde se obtiene el preciado aceite. Su extracción proporciona trabajo a unas 400.000 personas, casi todas mujeres y el valor del aceite producido en Brasil es unas cinco veces mayor que el del café. El babassú forma parte de la economía tradicional de la zona y aunque menos rentable, es una opción mucho más sostenible que el aceite de palma o coco.

Pero esta no es la única razón por la que hemos decidido usarlo en nuestros jabones. El aceite de babassú es también mucho más respetuoso que el coco o la palma para cualquier tipo de piel. Contiene tocoferoles antioxidantes y fitosteroles antiinflamatorios. También ácidos grasos esenciales láurico y mirístico. Es hidratante en pieles secas y equilibrante en las pieles grasas y en Inuit lo encuentras por todas partes #1 Normal equilibrante, #2 Normal regenerante, #3 Mixta equilibrante y #4 Grasa antiacné, #5 Madura firmeza, #6 Madura nutrición, #7 Seca regenerante y #8 Seca nutrición.


ALMENDRAS DULCES

De efecto dulce como su nombre, este aceite es un bálsamo reparador para la piel. Con Vitaminas A, B y E, rico en ácidos grasos poliinsaturados, en minerales esenciales como hierro, zinc, fósforo y potasio, es un poderoso hidratante que refuerza las membranas celulares. Mitiga la irritación que suelen padecer las pieles más secas, las desinflama y las alivia. Tiene capacidad regeneradora y reparadora, aporta elasticidad, consiguiendo atenuar cicatrices y estrías. Si es lo que te pide la piel, aquí lo encuentras #8 Seca nutrición.

ARGÁN

Alimento para las pieles más necesitadas, el argán es uno de los aceites con mayor número de aplicaciones, tanto que en su lugar de origen los bereberes lo consideran oro líquido. Su contenido en Vitamina E y escualeno lo convierte en un antioxidante natural que combate los radicales libres, esas malintencionadas moléculas a las que les falta un electrón y que lo toman prestado del colágeno de nuestra piel, iniciando así un proceso de oxidación en cadena. El argán refuerza la piel gracias a sus fitosteroles, y el lupeol que contiene ayuda a producir queratina. Este efecto múltiple se debe a que es uno de los aceites con mayor cantidad de ácidos grasos esenciales que nuestro cuerpo no produce por sí mismo pero que son necesarios para la regeneración celular.

Con estos superpoderes es casi un imprescindible en nuestros jabones más elaborados: #5 Madura firmeza, #6 Madura nutrición, #7 Seca regenerante y #8 Seca nutrición.


AVELLANA

El puño derecho de este boxeador se llama oleico y el izquierdo vitamina E. El aceite de avellana derrota por K.O. a la oxidación y además es astringente, lo que lo convierte en uno de los mejores aceites para regular la secreción sebácea sin resecar. Rico en ácidos grasos insaturados como el Omega-9 y también en magnesio, es nutritivo y regenerante. Excelente opción para todo tipo de pieles, pero en especial para la mixta que deja nutrida sin aportarle nada de grasa. #3 Mixta equilibrante.

CALÉNDULA

Desinflamar, calmar e hidratar, las tres necesidades de una piel sensible. La caléndula lo consigue con sus ácidos grasos insaturados que refuerzan la membrana de las células y evitan la deshidratación. Contiene saponinas que limpian la piel y triterpenos de efecto antiinflamatorio. Es activo contra bacterias, hongos e infecciones. Sus trazas de ácido salicílico completan la desinflamación y con su efecto analgésico calma las pieles que sufren. Casi cualquier afección de la piel mejora con este aceite y por eso es la estrella invitada en nuestro jabón #9 Sensible.


GERMEN DE TRIGO

El trigo es un alimento básico incluso para nuestra piel. La industria alimentaria desecha el germen de la semilla para obtener harinas más blancas y justo de esa parte de la semilla, la más nutritiva, se obtiene este aceite cargado de ácidos grasos esenciales Omega 3 y 6.

Nuestro cuerpo no es capaz de crear estos aceites grasos por sí mismo, pero los necesita porque son componentes fundamentales de las membranas celulares. Es muy hidratante en pieles castigadas, regenera y da elasticidad a los tejidos. Como no es comedogénico deja respirar a los poros de tu piel. Una carencia habitual de las pieles secas es el potasio y este aceite lo aporta en cantidad, promoviendo el desarrollo celular y depurando la piel. Razones más que de sobra para incluirlo en nuestro jabón #6 Madura nutrición.


JOJOBA

El arbusto de jojoba es uno de los tipos duros de la naturaleza. Crece en zonas áridas como el desierto de México, donde sólo los más fuertes sobreviven. Esto lo convierte en un especialista en retener el agua y los nutrientes que necesita para desarrollarse. Su arma para conseguirlo es proveerse de ácidos grasos insaturados, Omega-6 y antioxidantes como las vitaminas C y E, que también aporta a la piel en su misión de retener el agua. Eficaz agente antimicrobiano, mantiene a raya las secreciones de las glándulas que nos hacen sudar, sin bloquear los poros, por eso es el mejor aliado que encontrarás contra el acné y la regulación de la grasa en la piel. El efecto combinado de sus ceramidas, muy parecidas a las de nuestra epidermis y del ácido linoleico que contiene, consigue regenerar las células de tu piel aportando máxima hidratación sin nada de grasa. Lo encuentras en tres de nuestros jabones #1 Normal equilibrante, #3 Mixta equilibrante y #4 Grasa antiacné.

KARITÉ

El árbol de karité proviene de la sabana africana. Poderoso y longevo, de sus nueces se han extraído durante siglos la pulpa y la manteca, cuyas propiedades curativas e hidratantes conocía incluso la primera it girl de la historia: Cleopatra. Aporta ácidos grasos insaturados, fitoesteroles y flavonoides. Vitaminas A que bloquea radicales libres, E antioxidante y F que aporta elasticidad. Regenerador celular, no bloquea los poros, da humedad al colágeno y aumenta la producción de elastina, lo que retrasa el envejecimiento de la piel. Su retinol, derivado de la vitamina A, reduce arrugas y líneas de expresión. Equilibra, hidrata y calma irritaciones. Esta bomba de nutrición la hemos incluído en: #2 Normal regenerante, #7 Seca regenerante y #8 Seca nutrición.

NEEM

El longevo árbol de Neem alcanza con facilidad los 200 años y es desde tiempos inmemoriales una farmacia natural de la que se ha abastecido la medicina tradicional. El aceite de neem, cargado de Omega 3 y 6, se utiliza para tratar la piel con acné porque regula la secreción de sebo y calma la irritación de las pieles sensibles, mejora su sistema inmunológico natural y la desinfecta, haciéndola más resistente a las bacterias. A estas características hay que añadir el efecto antiinflamatorio y antifúngico de varios de sus componentes, lo que da como resultado una piel limpia, desintoxicada, fresca e hidratada desde sus capas más profundas. ¿Quieres comprobarlo? #4 Grasa antiacné.

ONAGRA

Extraído de la prímula y originario de América del Norte, el aceite de onagra es otro gran aliado del colágeno de nuestra piel. Minimiza las líneas de expresión y las arrugas dando a la piel tersura, firmeza e hidratación. En su interior este aceite posee un preciado bien, muy escaso en el mundo vegetal: el ácido linoleico, que fortalece la barrera de la piel y la protege ante infecciones y alergias, incluso de las radiaciones solares. Rico además en ácidos grasos poliinsaturados, Omega 6 y tocoferoles como la vitamina E, consigue reafirmar la piel por su poder regenerador y reparador celular. No podía faltar en nuestro jabón #5 Madura firmeza.

PEPITA DE UVA

El aceite de pepita de uva nos ofrece dos potentes antioxidantes: la vitamina E y los bioflavonoides. Este dúo combinado, además de impedir que los radicales libres oxiden la piel, tiene gran capacidad cicatrizante y favorece la circulación sanguínea. Bloquea las enzimas que alteran el colágeno y la elastina, ayudando a mantener la elasticidad y la firmeza natural de la piel. Antialérgico, antibacteriano, antiinflamatorio, el aceite de pepita de uva es un “anti” muy positivo y es que, de la uva son buenas hasta las semillas. Para muestra nuestro jabón #2 Normal regenerante.

ROSA MOSQUETA

El aceite de rosa mosqueta es uno de los mejores aliados de las pieles secas y castigadas. Sus ácidos grasos esenciales Omega 3, 6 y linoleico son regeneradores naturales de los tejidos. Y además tiene medio alfabeto en vitaminas: vitamina A, que refuerza la barrera natural de nuestra piel y mantiene la humedad; vitamina C, que favorece la creación de colágeno y vitamina E, de efecto antioxidante. La acción combinada de los ácidos esenciales y los antioxidantes ayudan a retrasar los signos del envejecimiento. Vamos, un partidazo. Lo encuentras en #6 Madura nutrición y #7 Seca regenerante.